Esta mañana al despertar parecía que iba a ser un día como otro: se escuchaba bastan te tráfico desde mi casa. Pero, cuando estaba a punto de salir para llegar al punto de encuentro con el fotógrafo del periódico, me han llamado de la redacción para decirme que el fotógrafo no podría llegar. Se canceló la entrevista. Así que decidí ir a la Interpol, a seguir con mis trámites, y de ahí al periódico. Pero, al salir a la calle, una hora después de haberme levantado, he notado una tranquilidad muy extraña… En La Paz, normalmente la mayor parte de los vehículos que transitan por las calles concurridas son de transporte colectivo. Pero no esta mañana: había poco tráfico y se veían coches particulares, además de taxis , trufis y minis semicamuflados (es decir, sin los carteles que indican las rutas).

He estado unos 30 minutos intentando conseguir algo. Desistí de conseguir mini y trufi, que son más baratos: no pasaban. Y tuve que preguntar a varios taxistas si querían llevarme: se negaban porque tenía que dirigirme a la zona sur y, para ello, había que atravesar Obrajes, donde había un piquete (y los piquetes de acá no son como los de España… son revienta esquiroles de verdad). Al final, entre cuatro hemos compartido un taxi y nos ha llevado por una ruta alternativa. Yo no he visto piquete ninguno… Pero sí un camión lleno de gente esperando ser llevada a alguna parte, una camioneta con el remolque a reventar de gente, autobuses de la Armada transportando a personas… y mucha gente a pie. Después de ir a la Interpol (viaje en vano, me faltaba un maldito papel) he intentado volver a conseguir transporte. Si no lo conseguía, estaba lejos de todo: de casa y del trabajo. Cuando ya empezaba a desesperarme, ha llegado un mini camuflado… y me ha llevado a mi destino, menos mal. Y todo esto porque los transportistas quieren aumentar el precio de los pasajes. ¿Para cuándo huelga de tomar el transporte?

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